La Sentencia del Tribunal Supremo 949/2026, de 20 de julio, introduce un relevante principio de proporcionalidad en la aplicación de la cláusula antiabuso del régimen fiscal especial de fusiones, escisiones, aportaciones de activos y canje de valores (FEAC).
El régimen FEAC permite realizar determinadas operaciones de reestructuración empresarial sin que las plusvalías puestas de manifiesto tengan que tributar inmediatamente. No se trata de una exención definitiva, sino de un diferimiento de la tributación, destinado a evitar que el coste fiscal obstaculice operaciones de reorganización empresarial.
Una de las cuestiones que más controversia ha generado en los últimos años es qué sucede cuando la Administración considera que una operación acogida al régimen FEAC carece de motivos económicos válidos y persigue una ventaja fiscal abusiva.
La reciente sentencia del Tribunal Supremo establece ahora un límite importante: la apreciación de una ventaja fiscal abusiva no permite eliminar automáticamente todos los efectos del régimen FEAC.
La regularización debe ser proporcional
La cuestión resulta especialmente relevante en las aportaciones de participaciones a sociedades holding.
En estas operaciones, una persona física puede aportar a una holding las participaciones que posee en una sociedad operativa, quedando diferida, mediante la aplicación del FEAC, la tributación de la plusvalía latente existente en dichas participaciones.
El conflicto puede surgir cuando posteriormente la sociedad operativa distribuye dividendos a la holding, que pueden beneficiarse del régimen establecido en el Impuesto sobre Sociedades para evitar la doble imposición, mientras que su percepción directa por la persona física habría tributado en el IRPF.
Ante este tipo de situaciones, la Administración ha cuestionado determinadas reestructuraciones por considerar que perseguían fundamentalmente una ventaja fiscal.
El Tribunal Supremo concluye, sin embargo, que en la cláusula antiabuso está implícito un principio de proporcionalidad: la Administración debe identificar cuál es la concreta ventaja fiscal obtenida de forma abusiva y la regularización debe dirigirse precisamente a eliminar sus efectos.
¿Puede Hacienda hacer tributar toda la plusvalía latente?
Este es el aspecto más relevante de la sentencia.
El diferimiento de las plusvalías latentes forma parte de la propia esencia del régimen de neutralidad fiscal. Por ello, no puede eliminarse automáticamente porque la Administración haya apreciado otra ventaja fiscal abusiva.
Para suprimir también dicho diferimiento, Hacienda deberá acreditar, mediante una motivación reforzada, que obtenerlo constituyó el principal objetivo perseguido con la operación.
El ejemplo utilizado por el REAF resulta ilustrativo: una persona aporta a una holding participaciones adquiridas por 200.000 euros cuyo valor de mercado asciende a 700.000 euros. Existe, por tanto, una plusvalía latente de 500.000 euros cuya tributación queda diferida por el FEAC.
Si posteriormente la sociedad operativa distribuye a la holding dividendos procedentes de reservas anteriores a la aportación y la Inspección considera abusiva la menor tributación de esos dividendos, ello no permite, por sí solo, hacer tributar además los 500.000 euros de plusvalía latente. Será necesario justificar específicamente que conseguir ese diferimiento era el principal objetivo de la operación.
La importancia de los motivos económicos y del destino de los fondos
La sentencia debe ponerse además en relación con la evolución reciente del TEAC. El informe elaborado por el REAF destaca que sus Resoluciones de 8 de mayo de 2026 conceden especial importancia al destino de los dividendos percibidos por la holding.
La reinversión de esos fondos en actividades económicas reales puede contribuir a acreditar la finalidad empresarial de la estructura. El TEAC reconoce, además, que un reparto de dividendos posterior a una reestructuración no determina por sí mismo la existencia de abuso, siendo necesario analizar las circunstancias de cada operación.
¿Qué supone este pronunciamiento?
La sentencia refuerza la seguridad jurídica en las operaciones FEAC y limita una aplicación automática de su cláusula antiabuso. Si existe una ventaja fiscal abusiva, la Administración deberá identificarla y corregirla de forma proporcionada, sin que ello comporte necesariamente la pérdida íntegra del régimen de neutralidad fiscal.
Al mismo tiempo, resulta cada vez más importante analizar y documentar adecuadamente los motivos empresariales, organizativos y económicos de cada reestructuración, así como el destino posterior de los recursos dentro de la estructura creada.
La Sentencia del Tribunal Supremo 949/2026 supone, en definitiva, un pronunciamiento de gran relevancia: la existencia de abuso no convierte el régimen FEAC en una regla de “todo o nada” y Hacienda no puede eliminar el diferimiento de las plusvalías latentes sin una justificación específica y reforzada.
La presente nota tiene carácter meramente informativo y no constituye asesoramiento fiscal. Cada operación debe analizarse atendiendo a sus circunstancias particulares.